Un suspiro no basta, el futuro es incierto, la esperanza insoportable.Agua que brota sin control, destructora de cualquier esperanza, destructora del alma.
Zapatillas demasiado endebles para alejarme de la oscuridad.
Oscuridad, antes amiga y ahora pura enemiga que anhela mi destrucción.
Caras sin rostros que no entienden; humo que no me deja respirar y poco a poco me consume.
Alguien me llama, aunque no alcanzo a adivinar quien es, su voz se va apagando poco a poco...
Solo espero encontrarlo dentro del bosque, donde la esperanza me acaricia suavemente el rostro y el cuerpo y me permite descansar en paz.

